Dice
Durante siglos, la búsqueda de la piedra filosofal que, por un lado, podía convertir el plomo en oro y por otro, podía otorgar salud en la enfermedad o directamente proporcionar la inmortalidad, tuvo a muchos alquimistas, magos, científicos y estudiosos pendientes de ella, llevándose a cabo miles de experimentos y dando lugar a docenas de libros y tratados sobre el tema. Hubo más de uno que murió intentándolo y más de dos que enloquecieron con su búsqueda.
Se sostiene que incluso llegaron a consignar componentes y valores falsos en muchos tratados sobre su composición (supuestamente necesarios para conseguir las tres fases del magisterio o lo que es igual: fases de producción), todo ello con el fin de desanimar a aquellos que desearan hacerse con semejante panacea, sólo para enriquecerse o bien, para otros fines poco recomendables...
Es curioso que hoy día se haya conseguido por fin crear oro y, que la piedra filosofal, haya resultado ser un sofisticado acelerador de partículas. En concreto, el experimento se ha llevado a cabo con éxito en el CERN (Organización Europea para
Hay cientos de libros y hoy día, hasta películas, que hablan de la piedra filosofal o se refieren a ella. Su búsqueda, por tanto, no se ha abandonado y continúa vigente, cuando menos, como ese oscuro objeto de deseo que va tan ligado a la ambición humana.
¿Alguien se anima a seguir intentándolo?
siestecita

Los orígenes de la piedra filosofal se remontan al antiguo Egipto, y los griegos la asociaban al dios Hermes, de ahí la denominación de hermético y hermetismo. Esta "ciencia" estaba muy protegida tanto por los iniciados como por los mismos filósofos.
"Los filósofos dicen que es el origen,
hay en nuestro mar dos peces"
se ha asociado la piedra filosofal con el Mercurio, que es el único metal líquido en condiciones normales. Como figura mitológica se identifica con el dragón.
Principito